Desde principios de la década de 1980, los elementos Loc-Line se desarrollan en Estados Unidos para la industria, talleres y construcción de maquinaria. Mientras tanto, se han establecido, nada sorprendente, también en la fotografía: como soporte flexible para cámaras, luces, reflectores, micrófonos o pequeños accesorios que quieras orientar al milímetro.
Si tuviéramos que describir Loc-Line, diríamos: es una mezcla de juego de construcción, cuello de cisne y trípode, solo que más móvil. Los eslabones individuales se pueden doblar en casi cualquier dirección y luego permanecen de forma fiable en la posición elegida. Nada se tambalea, no hay que reajustar constantemente: lo alineas una vez y listo.
Especialmente en el estudio, en fotografía de producto, tomas macro o al grabar tutoriales, estos tubos modulares son un pequeño gamechanger. Puedes colocar fuentes de luz justo fuera del encuadre, hacer que una cámara flote sobre el set o acercar un difusor mucho al motivo sin que un gran trípode estorbe.
- como “tercer brazo” para cámaras en tomas cenitales o planos de detalle
- para la colocación precisa de luces LED, flashes o pequeñas softboxes
- para soportes de reflectores, gobos y banderas en el estudio
- para fotografía macro, cuando se requiere una alineación al milímetro
- para la fijación de micrófonos, monitores o pequeñas cámaras de acción
En pocas palabras: en todos los lugares donde quieras fijar algo de forma segura, pero seguir orientándolo con flexibilidad, Loc-Line demuestra sus puntos fuertes.
Al final, Loc-Line no es un gadget espectacular que se muestra a cámara en las redes sociales; es más bien la herramienta silenciosa en segundo plano que se asegura de que tu luz esté en su sitio, tu cámara quede fijada con seguridad y tu set se mantenga ordenado. Y precisamente por eso es tan apreciado en muchos estudios.
Así que, si buscas una solución flexible, robusta y modular para posicionar con precisión cámara, luz y accesorios, los sistemas Loc-Line son una opción muy bien pensada. No son ruidosos ni llamativos, pero en el día a día resultan sorprendentemente imprescindibles en cuanto pasan a formar parte de tu configuración.